September 28, 2026

Requisitos SBTi para las empresas: Alcances, la regla del 5% e implicaciones para la cadena de suministro

La validación SBTi exige que las empresas definan objetivos de reducción de emisiones alineados con la evidencia científica más reciente sobre el clima. Sin embargo, no se limita únicamente a establecer una meta. Los inventarios de emisiones, los límites organizativos, la cobertura de los distintos alcances (Scopes) y los horizontes temporales deben cumplir criterios específicos.

En nuestro Gaia Blog ya hemos hablado de qué es y por qué es importante la validación SBTi, que Artigo obtuvo en 2025. En este artículo damos un paso más: analizamos los principales requisitos que una empresa debe cumplir y profundizamos en los aspectos que hacen que la validación también sea relevante para la gestión de la cadena de suministro. Son las mismas razones que nos llevaron a emprender este camino como empresa.

Para quienes fabrican, especifican o adquieren materiales, algunos aspectos son especialmente relevantes: la gestión de los Alcances 1, 2 y 3, la cobertura mínima de emisiones, la llamada regla del 5% y el papel de los objetivos climáticos en la gestión de la cadena de valor.

¿Cuáles son los requisitos para obtener la validación SBTi?

Antes de definir objetivos de reducción de emisiones, una empresa debe disponer de un inventario de emisiones coherente y completo. Los datos deben recopilarse siguiendo estándares reconocidos, con límites organizativos claramente definidos, un año base coherente y una correcta contabilización de los gases de efecto invernadero.

El marco de referencia es el GHG Protocol, que proporciona una metodología estructurada para identificar las emisiones generadas de forma directa e indirecta por una organización.

Un aspecto fundamental es la coherencia de los datos. El inventario de emisiones, la documentación corporativa y la información utilizada para definir los objetivos deben estar alineados. Si el perímetro considerado cambia entre documentos, la calidad del plan climático se ve comprometida.

Una vez definido el inventario, entran en juego la ambición, la cobertura y el horizonte temporal de los objetivos.

 

¿Cómo se gestionan los Alcances 1, 2 y 3 en los objetivos SBTi?

Los objetivos a corto plazo para los Alcances 1 y 2 deben estar alineados con una trayectoria compatible con 1,5 °C. Los créditos de carbono no sustituyen las reducciones de emisiones: las compensaciones no pueden utilizarse como alternativa a la descarbonización.

Los objetivos a corto plazo deben cubrir al menos el 95% de las emisiones de Alcance 1 y Alcance 2. Si las emisiones de Alcance 3 representan al menos el 40% del total, también deben incluirse en los objetivos a corto plazo, con una cobertura mínima del 67% de la cadena de valor.

Para los objetivos net-zero a largo plazo, la cobertura de las emisiones de Alcance 3 aumenta aún más, hasta alcanzar al menos el 90%.

También está definido el horizonte temporal. Los objetivos a corto plazo suelen abarcar un período de 5 a 10 años, mientras que los objetivos a largo plazo se extienden como máximo hasta 2050. Las pymes que cumplan los requisitos pueden seguir una vía simplificada, mientras que las empresas con emisiones relacionadas con bosques, uso del suelo y agricultura pueden estar sujetas a requisitos sectoriales adicionales.

¿Qué es la regla del 5% de SBTi?

SBTi no deja espacio para atajos. Existe un requisito específico conocido como la regla del 5%: una empresa no puede excluir más del 5% de sus emisiones de Alcance 1 y 2, ni más del 5% de sus emisiones de Alcance 3, del inventario o del perímetro de los objetivos.

En la práctica, al menos el 95% de las emisiones de Alcance 1 y 2 deben estar incluidas. No es posible excluir una parte del inventario y otra del objetivo para cumplir formalmente. El umbral se aplica al total de las emisiones y no a una instalación o actividad concreta que resulte conveniente dejar fuera.

Sin esta salvaguarda, bastaría con “olvidar” una línea de producción con alto consumo energético o una categoría compleja de la cadena de suministro para presentar un plan climático aparentemente ambicioso. La regla del 5% existe precisamente para evitar estas prácticas y garantizar que los objetivos sean comparables.

Un ejemplo práctico: si las emisiones de Alcance 1 y 2 ascienden a 10.000 tCO₂e, no pueden quedar fuera del plan más de 500 tCO₂e. El resto debe abordarse mediante medidas de reducción. El mismo principio se aplica por separado al Alcance 3.

El umbral del 5% también aparece en otro contexto. Si fusiones, adquisiciones, desinversiones o cambios metodológicos modifican las emisiones del año base en un 5% o más, tanto el inventario como los objetivos deben recalcularse. Los datos no pueden permanecer invariables mientras la empresa cambia de forma significativa.

Para quienes especifican materiales, la lógica es clara. Un proveedor con validación SBTi no puede presentar un compromiso climático “parcial”, centrado en las oficinas y silencioso respecto a las actividades de fabricación. El perímetro debe incluir las operaciones industriales esenciales que finalmente contribuyen a la huella de carbono de un proyecto de construcción.

¿Qué beneficios obtienen las empresas al comprar productos de compañías con validación SBTi o al obtenerla ellas mismas?

El mercado suele hablar de empresas con validación SBTi. En realidad, SBTi no certifica productos; valida los objetivos climáticos de una empresa. Sin embargo, los beneficios son importantes tanto para las organizaciones que obtienen la validación como para quienes compran a proveedores ya validados.

Para la empresa que consigue la validación, las ventajas son conocidas:

  1. Demuestra un compromiso concreto con la sostenibilidad.
  2. Mejora la reputación y el atractivo para los inversores.
  3. Ayuda a cumplir normativas medioambientales cada vez más exigentes.

Las empresas que obtienen la validación SBTi se diferencian en el mercado y contribuyen a construir un futuro bajo en carbono. Además, están mejor preparadas para responder a cuestionarios ESG, acuerdos marco y requisitos de la cadena de suministro. Con frecuencia también identifican ineficiencias energéticas que afectan tanto a las emisiones como a los costes operativos.

El panorama se completa con otras herramientas fundamentales:

  1. EPD (Declaraciones Ambientales de Producto) para los datos ambientales del producto.
  2. Requisitos CAM y protocolos LEED/BREEAM para licitaciones y certificaciones de edificios.
  3. Validación SBTi para aportar credibilidad a la empresa que está detrás del producto.

Para los compradores, los beneficios son igualmente tangibles. Elegir un proveedor con objetivos aprobados por SBTi reduce el riesgo en la cadena de valor. Las emisiones asociadas a los bienes adquiridos tienen cada vez más peso en los balances climáticos de clientes, contratistas y gestores de activos. Un fabricante con un plan validado representa un eslabón más transparente y gestionable.

En Italia, los criterios CAM siguen siendo la principal referencia para los requisitos del producto, mientras que la EPD continúa siendo el documento clave que debe presentarse. La validación SBTi del fabricante añade un nivel adicional de evaluación: las empresas con objetivos validados por terceros están menos expuestas a afirmaciones ambientales débiles y a riesgos inesperados en la cadena de suministro.

También existe un efecto en cascada. Muchas empresas con objetivos de Alcance 3 exigen a sus proveedores que adopten a su vez objetivos basados en la ciencia. Especificar hoy un pavimento de una empresa ya validada puede evitar tener que cambiar de proveedor a mitad de un proyecto.

Una sede corporativa que busque la certificación LEED o un hospital sujeto a requisitos CAM puede combinar tres niveles de evidencia: la EPD para la huella ambiental del producto, los criterios de licitación relacionados con contenido reciclado y emisiones operativas, y la validación SBTi del fabricante para demostrar que los esfuerzos de reducción de carbono van más allá de la ficha técnica.

 

Un buen punto de partida, también en la obra

Para las empresas que fabrican, especifican o adquieren materiales, comprender los requisitos SBTi significa ir más allá de un único indicador ambiental del producto. La gestión de los Alcances 1, 2 y 3, los requisitos de cobertura de emisiones y la regla del 5% permiten evaluar hasta qué punto está estructurada la estrategia de reducción de emisiones de una empresa y cuánto involucra realmente a toda su cadena de valor.

En este sentido, la validación SBTi puede complementar herramientas como las EPD y los criterios CAM, proporcionando un nivel adicional de información sobre la empresa que fabrica el material y sobre su estrategia global de descarbonización.

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